an aerial view of a city with lots of buildings

La Torre de Can Balet: La joya oculta de Estilo Suizo que inició el "estiueig" en Vallromanes y el Vallès

A finales del siglo XIX, Barcelona se asfixiaba tras sus murallas. La burguesía, buscando aire puro para escapar del calor y las epidemias urbanas, comenzó a buscar nuevos horizontes. El primer gran catalizador de este éxodo fue la inauguración en 1848 de la primera línea de ferrocarril de la península entre Barcelona y Mataró. Esta obra de ingeniería no solo conectó ciudades, sino que abrió de par en par la costa del Maresme al fenómeno del estiueig (veraneo), permitiendo a las familias acomodadas establecer sus primeras residencias de recreo junto al mar.

Décadas más tarde, a principios de la década de 1890, la continua mejora de las carreteras y los transportes empujó a estas mismas familias a adentrarse un poco más hacia el interior, buscando entornos mucho más rústicos, boscosos y aislados.

Es en este momento fundacional cuando descubren el encanto natural del Vallès. Allí, en la ladera de Vallromanes, el versátil maestro de obras Domènec Balet i Nadal proyectó su propio refugio que hoy es una joya del Inventario del Patrimonio Arquitectónico de Cataluña: la Torre de Can Balet.

El choque arquitectónico: Un balneario europeo entre masías

Antes de la llegada de los veraneantes, el Vallès era un paisaje estrictamente agrícola dominado por las tradicionales masías de piedra. La construcción de Can Balet a principios de los años 90 del siglo XIX supuso un auténtico choque visual y cultural. Guiado por el higienismo —que recetaba el contacto con la naturaleza como medicina—, Balet no diseñó una casa de campo al uso, sino que importó el estilo alpino o "suizo", imitando los exclusivos balnearios centroeuropeos.

Esta monumentalidad convirtió a la finca en uno de los primeros ejemplos de cómo la burguesía empezó a transformar el paisaje rural del Vallès en un destino de prestigio.

Can Senyor: Un complejo dual de recreo y trabajo agrícola

Al adquirir dos fincas cerca de la riera de Vallromanes, Domènec Balet consolidó un vasto complejo que separaba de forma brillante el descanso burgués de la explotación de la tierra:

  1. La Torre de Can Balet (popularmente "Cal Senyor"): La residencia principal de la familia. Estaba rodeada de un inmenso jardín, huertos frutales, un camino flanqueado por vegetación, una noria, la "Font del sot dels merles" y un hermoso lago que todavía se conserva.

  2. Las Masías de Can Balet y Can Poal: La masía de Can Balet destaca por sus grandes arcos y está anexa a la Torre de Can Balet. Por su parte, la masía de Can Poal es una de las edificaciones más antiguas de Vallromanes, situada en el centro data del siglo XV. En ambas, vivían los masovers encargados de trabajar las tierras.

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El misterio documental: Un legado que sobrevivió a la guerra

A pesar de la majestuosidad de la obra, existe un vacío documental sobre el año exacto en que se colocó la primera piedra. El Registro de la Propiedad actual solo se remonta a mediados del siglo XX, ya que un devastador incendio durante la Guerra Civil española destruyó los archivos históricos de la época.

Sin embargo, la estimación histórica sitúa su construcción a principios de la década de 1890. La coincidencia de esta fecha con la compra de las fincas por parte de Balet, unida a la innegable destreza técnica en la aplicación del estilo historicista suizo —una novedad absoluta en la zona—, hacen que la atribución del diseño a Domènec Balet Nadal sea la conclusión más sólida.

Con el paso de las generaciones, la vasta finca original se fue parcelando, y los campos abiertos dieron paso a un frondoso bosque mediterráneo. No obstante, la Torre de Can Balet sigue en pie junto a su icónico lago.

Hoy en día, la silueta de este "Xalet Suís" sigue dominando el entorno y conectando el pasado con el presente. De hecho, quienes buscan hoy ese ansiado descanso en la zona, alojándose en establecimientos cercanos como el Hotel Mas Sala Gros EcoResort o relajándose en el conocido SPA AIRE Ancient Baths Vallromanes, pueden disfrutar de unas fantásticas vistas de la imponente Torre de Can Balet. Una estampa privilegiada que permite contemplar la misma joya arquitectónica que inauguró el turismo de salud y desconexión en el Vallès hace más de 130 años y que se complementa con el Hotel & Spa Golden Barcelona y el histórico Club de Golf Vallromanes.

En definitiva, se trata de un proyecto pionero que nos recuerda cómo este Maestro de Obras fue capaz de diseñar desde la gran ingeniería industrial hasta importar las vanguardias europeas, abriendo el Vallès a una tradición que marcó la historia de Cataluña.

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Anatomía de un "Xalet Suís": Secretos Arquitectónicos

La arquitectura de "Cal Senyor" es un ejemplo paradigmático del eclecticismo e historicismo de la época. Sus características rompían deliberadamente con el entorno para evocar el romanticismo de la alta montaña:

  • Planta en ángulo recto y Torre Central: Su estructura se compone de dos alas unidas en ángulo, rematadas por una imponente torre poligonal con tejado en punta y pararrayos, otorgándole un inconfundible aire de château rural.

  • Cubiertas de fuerte pendiente: Fiel al estilo alpino, luce tejados muy inclinados, diseñados originalmente en Centroeuropa para soportar el peso de la nieve.

  • Aleros y lambrequines: El rasgo visual más distintivo son sus aleros sostenidos por entramados de madera y decorados con espectaculares trabajos de carpintería calada.

Masia de Can Poal S.XV

Masia de Can Balet

Villa Paulita / Torre de Volart en Puigcerdá proyectada por el Maestro de Obras Bartomeu Puig en 1884

Torre de Can Balet en Vallromanes proyectada por el Maestro de Obras Domènec Balet Nadal