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La Villa Fabra de Alella (Cal Marquès)

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La Villa Fabra de Alella (Cal Marquès): El refugio nobiliario y el sello de Domènec Balet

En la investigación histórica, los grandes edificios siempre esconden secretos fascinantes. En el Archivo Oficial de Domènec Balet i Nadal, estamos trabajando sobre una tesis apasionante en torno a una de las fincas más emblemáticas del Maresme: la Villa Fabra de Alella (conocida hoy como Cal Marquès).

Sabemos que Domènec Balet fue el "arquitecto de cabecera" del poderoso industrial Camilo Fabra i Fontanills, primer Marqués de Alella. Pero los indicios que hemos recopilado apuntan a que su relación fue mucho más allá de los edificios de rentas en Barcelona: Balet fue el artífice del interiorismo (y quizás de reformas integrales) del santuario personal del Marqués.

El origen de Cal Marquès: De masía a palacete (1870)

La historia de la finca se remonta a la familia materna del Marqués (los Fontanils). Fue el propio Camilo Fabra quien, en el año 1870, impulsó una transformación radical de la propiedad. Dejó atrás la estructura de las antiguas masías anexas para edificar un magnífico palacete.

El entorno se diseñó para impresionar, rodeando la casa de unos majestuosos jardines escalonados en terrazas. Cada paseo contaba con su propia especie botánica (cedros en la parte superior, pinos, palmeras y plátanos de sombra) que culminaban en un bucólico y admirable lago con cisnes.

El estilo de vida era digno de la más alta burguesía: cada jueves a las once en punto, Camilo Fabra tomaba el tren en la Estación de Francia hasta El Masnou, donde el masovero le esperaba con una tartana para subirle a su oasis en Alella.

1889-1891: Un título nobiliario y un encargo de Bellas Artes

El punto de inflexión llega en 1889, cuando la reina regente María Cristina concede a Camilo Fabra el título de Marqués de Alella. Es altamente probable que, para celebrar este nuevo estatus nobiliario y adecuar su palacete a las recepciones de la élite, el Marqués acudiera a su arquitecto de máxima confianza: Domènec Balet.

Como tenemos documentado en el apartado de Exposiciones de nuestra web, en 1891 Domènec Balet participó en la 1ª Exposición General de Bellas Artes de Barcelona. El proyecto que eligió presentar fue, precisamente, el diseño del "comedor y chimenea señorial para la Villa Fabra d'Alella".

Presentar este diseño en una exposición de Bellas Artes no es un detalle menor. Demuestra que Balet era el autor intelectual y artístico de los lujosos interiores de la mansión.

Más allá de la arquitectura: Vecinos y amigos

¿Se limitó Domènec Balet a diseñar el comedor en 1891, o fue también el artífice de las reformas arquitectónicas de la fachada y la finca?

La tesis de que su implicación fue casi total se sustenta en dos grandes pilares:

  1. Confianza profesional absoluta: Balet ya diseñaba para los Fabra edificios inmensos y complejos (como el de Gran Via 561 o Nou de Zurbano 4). Era el hombre que materializaba los sueños de la familia.

  2. Amistad y vecindad: Tal y como recogen los relatos de la familia Balet, la relación entre ambos traspasaba lo profesional. Eran íntimos amigos y, además, vecinos de veraneo. Mientras el Marqués disfrutaba de Alella, Balet tenía su propia residencia de descanso muy cerca, en la vecina Vallromanes. Esta proximidad facilitaba las supuestas visitas constantes y la supervisión detallada de las obras de embellecimiento de Cal Marquès.

Ficha Técnica (Bajo Estudio)

  • Proyecto: Interiores y posibles reformas en Vila Fabra d'Alella (Cal Marquès).

  • Autoría confirmada: Diseño del comedor y chimenea señorial por Domènec Balet (1891).

  • Promotor: Camilo Fabra Fontanills (I Marqués de Alella).

  • Origen del Palacete: Transformación iniciada en 1870.

  • Ubicación: Alella (Maresme, Barcelona).

  • Entorno: Gran jardín en terrazas (cedros, pinos, palmeras) y lago artificial.

  • Estado de la investigación: Estudiando el grado de implicación de Balet en el diseño integral de la casa a partir de 1890.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Quién construyó el palacete de Cal Marquès en Alella? La gran transformación de la finca la inició Camilo Fabra en 1870. Sin embargo, sabemos con certeza que en 1891 (poco después de ser nombrado Marqués de Alella), confió en el Maestro de Obras Domènec Balet para diseñar los majestuosos interiores de la residencia, como su fastuoso comedor señorial.

¿Qué relación tenían Domènec Balet y el Marqués de Alella? Tenían una relación estrecha, tanto profesional como personal. Balet era el arquitecto de las grandes inversiones inmobiliarias de la familia Fabra en Barcelona. Además, mantenían una gran amistad, reforzada por el hecho de ser vecinos durante los meses de verano (Fabra en Alella y Balet en Vallromanes).

¿Cómo eran los jardines de la Vila Fabra? Eran uno de los grandes atractivos de la propiedad. Estaban divididos en terrazas temáticas pobladas de cedros, pinos y palmeras, y contaban con un gran lago ornamental con cisnes en la parte posterior, diseñado para el disfrute de la burguesía catalana que visitaba al Marqués.

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